sábado, 29 de octubre de 2016

PERU ¿Ideología de género o ciencia ficción?

25328 el travestismo elevado a teoria sobre la identidad sex
Escribe: Alfredo Gildemeister.- Hace unos días, el Presidente de la Comisión Episcopal de Familia, Infancia, Defensa de la Vida y Bioética, publicó un fortísimo documento en el cual llama a los peruanos de buena voluntad a defender la vida del no nacido y la familia que vienen siendo amenazados por los llamados “derechos sexuales y reproductivos” y la “ideología de género”. El objetivo del documento es el de advertir el “avance silente y escondido” de iniciativas como la píldora del día siguiente y la autorización reciente de la píldora de los cinco días. Al mismo tiempo, insiste que la ideología de género ha sido oficializada por el Ministerio de Educación para que ingrese nada menos que en la currícula escolar a partir del 2017. Adicionalmente, el documento señala la peligrosísima situación que vive el Perú: que la mayoría de medios de comunicación son pro aborto y pro ideología de género, de tal manera que además de difundir estas visiones contrarias a la mayoría de la población peruana, silencian, blindan o están de acuerdo a todas estas iniciativas del gobierno, de tal manera que la población se encuentra desarmada para escuchar las protestas de la población y de las plataformas con tremenda mayoría pro vida y pro familia y a esta inmensa mayoría los medios no les dan cabida. El mismo Papa Francisco ha denunciado hace pocas semanas los avances a nivel mundial de esta desastrosa ideología denominada de “género”. Pero, ¿En qué consiste esta “ideología de género”?
La misma feminista radical Judith Butler, en su libro: “Gender Trouble. Feminism and the Subversion of Identity” la define: “El género es una construcción cultural; por consiguiente, no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo…Al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras…”. Lo dice ella misma: un artificio. Definitivamente esto parece pura ciencia ficción en donde el sentido común brilla por su ausencia. Las Naciones Unidas comenzaron a difundir esta ficción intelectual desde la Cumbre de Pekín en 1995 y la definen como: “El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno y otro sexo”, definición que es corroborada por Bella-Absug, exdiputada del Congreso de los Estados Unidos que señala: “El sentido del término género ha evolucionado, diferenciándose de la palabra sexo, para expresar la realidad de que, la situación y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio”. En otras palabras, el sexo es una creación mental y que al constituir meras “construcciones sociales”, es creado por la mente humana. Toda una ficción como cuando un escritor escribe sobre extraterrestres en el espacio.
Lo mejor de esta ficción son la terminología y las definiciones que utiliza como, por ejemplo: “Perversidad polimorfa, sexualmente polimorfo: los hombres y las mujeres no sienten atracción por personas del sexo opuesto por naturaleza; sino, más bien, por un condicionamiento de la sociedad. Así, el deseo sexual puede dirigirse a cualquier”. Otro ejemplo: “Heterosexualidad obligatoria: Se fuerza a las personas a pensar que el mundo está dividido en dos sexos que se atraen sexualmente uno al otro”; y finalmente: “Preferencia u orientación sexual: Existen diversas formas de sexualidad –incluyendo homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis- como equivalentes a la heterosexualidad”.
Como se puede apreciar de estas disparatadas definiciones y concepciones, el sexo es una creación social, ergo, una invención intelectual y no natural, y no se deben hacer distinciones porque cualquier distinción sería ofensiva, mala, puesto que toda distinción o diferencia entre hombre y mujer es construcción social y debe ser cambiada. Esto es lo que señalan los defensores de esta disparatada “ideología”.
De allí que la naturaleza y lo natural incomode, estorbe, fastidia. Mejor es no verla y adoptar la “solución del avestruz”: meter la cabeza en un hueco para no ver la realidad: los sexos son dos, hombre, mujer y punto. La naturaleza así lo estableció y por una razón muy lógica: la perpetuidad de la especie. El día que dos mujeres o dos hombres puedan engendrar un hijo que nos avisen. Los promotores del “género” no quieren pues saber nada con la naturaleza y lo natural, puesto que es la realidad y les incomoda. Prefieren creer en una ficción intelectual o “creación social” que les acomoda más para sus propios intereses. De allí que la agenda de las feministas que gustan de esta ficción no sea la de mejorar la situación de la mujer, - ¡Que va! Se puede apreciar a diario como la mujer es denigrada y tratada como un objeto por la TV, la publicidad, etc. y las feministas de género ¡No se dan ni por enteradas! –. Todo lo contrario, el objeto es separas a la mujer del hombre y destruir la identificación de sus intereses con los de la familia. No les interesa mejorar la situación de la mujer ni aumentar su libertad. Su objetivo principal es la agenda homosexual / lesbiana / bisexual / transexual, y su meta final, la destrucción de la familia como institución natural. Lo que no se dan cuenta es que, al destruir la familia, se destruye la sociedad. No velan pues por los intereses de las mujeres comunes y corrientes.
El “rol” y las responsabilidades del hombre y la mujer, son algo socialmente construido y determinado. Esto puede cambiarse como si de un papel teatral se tratase, de allí que le denominen “rol”. El hombre puede adoptar el rol de madre si desea y la masculinidad y feminidad intercambiarse, por ejemplo. Por ello se llega al tremendo absurdo de afirmar, como dice la feminista radical Heidi Hartman, que: “La forma en que se propaga la especie es determinada socialmente. Si biológicamente la gente es sexualmente polimorfa y la sociedad estuviera organizada de modo que se permitiera por igual toda forma de expresión sexual, la reproducción sería resultado solo de algunos encuentros sexuales: los heterosexuales…”.
Finalmente, recordemos que esta ficción intelectual y absurda  ataca como primer blanco a la familia y ha sido oficializada por el Ministerio de Educación para que ingrese en la currícula escolar a partir del 2017. Demás decir que esta injerencia del Estado en la educación de los niños, sería totalmente inconstitucional al afectar el derecho fundamental de los padres de familia a educar a sus hijos como les da la gana y no como se lo diga el Estado, como si se tratara de un Estado totalitario fascista, nazi o comunista, por ejemplo. Las acciones de amparo le lloverían al gobierno. Por lo que esperamos que el presidente de la República -y el gobierno que preside-, sea coherente con sus últimas declaraciones y “produzca un cambio de rumbo de su gobierno, y que estas reflexiones sirvan para enmendar lo que se viene haciendo en su mandato y reparar los daños ocasionados de mandatos anteriores”.
FUENTE http://laabeja.pe/de-opini%C3%B3n/mundo-morrocotudo-alfredo-gildemeister/1025-%C2%BFideologia-de-genero-o-ciencia-ficci%C3%B3n.html

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